martes, 20 de marzo de 2012

Alarma por las agresiones antisemitas

El salvaje y demencial atentado, de inspiración claramente racista, que se ha perpetrado en Tuolouse, es una muestra más de la demencia del nunca extinguido espírtu antisemita que invade el mundo occidental, por no hablar de otras latitudes que estarían deseando –si pudieran- concluir la inconclusa tarea de Hitler y los suyos de la solución final. La propaganda antijudía, tan omnipresente en los telediarios y en el imaginario colectivo español, que hunde sus raíces en el antisemitismo indisimulado del régimen de Franco, que nunca reconocío al estado de Israel, se ha extendido a una parte de la progresía y el izquierdismo de pacotilla dentro de una visión simplista y maniquea del conflicto de Oriente Próximo. No se reconoce ni el derecho de Israel a existir como estado ni a su legítima defensa de los ataques bélicos y terroristas que desde 1948 se han venido produciendo con el propósito de dejar a los judíos sin territorio, sin posibilidades de desarrollarse como pueblo y de poder por fin en paz en su tierra tras una secular e injusta persecución, que no ha conseguido por fortuna culminar el genocidio que sí se llevó a cabo en los siniestros años de la segunda guerra mundial en diversas ciudades europeas. El atentado de Toulouse no es obra de un loco, por mucho que su autor pueda presentarse como un fanático descontrolado. El atentado de Toulouse es una consecuencia más de ese auténtico fenómeno del odio al judío. Sólo si en la educación de las nuevas generaciones existe la voluntad de inculcar a los jóvenes el respeto por Israel como uno de los pocos países democráticos de Oriente Medio. Y a superar ese tremendo estereotipo que funciona como un terrible estigma, dejaremos de estar abonando la semilla de un nuevo holocausto, que está en el programa no sólo de Irán, sino de todos los que pretenden borrar a los judíos de la faz de la tierra. Porque en estas épocas de lo políticamente correcto, de las ONGs, de una presunta apertura y comprensión a otras culturas, a las minorías y a lo diferente, en estas décadas en las que ya no debería estar en cuestión la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, el racismo cruel e irracional contra los judíos –tan extendido en amplios sectores de la sociedad españrola- debería ser un pasado superado de un pasado histórico que nos debería avergonzar. Que en muy pocos foros resuene la voz de la condena al antisemitismo es muy alarmante. Que una masacre como la de una escuela judía, un acto inhumano, cobarde y de la más vil inspiración, no haya sido objeto de una condena enérgica por parte de la sociedad española y de sus biempensantes representantes, nos demuestra en qué medida debe recordar a toda la opinión pública occidental que no se pueden crear las condiciones para que un clima hostil e intolerante contra la “judeomasonería” vuelva a resucitar el espíritu colectivo que hizo posible el Holocausto, con tantas complicidades activas y pasivas como ominisamente se registraron. Y que no limitan los monstruosos crímenes cometidos a la obra de un loco (Hitler), sino de una responsabilidad y una culpa colectivas que no se han querido asumir como lo que fueron.

martes, 13 de marzo de 2012

La casta parasitaria se blinda

Informa EL CONFIDENCIAL de la negativa de los grupos parlamentarios del PP y el PSOE a aplicar a los exaltos cargos un régimen de incompatibilidades decente y congruente con los tiempos de austeridad y recortes que vivimos. Es muy difícil que de esta forma los políticos profesionales se ganen el prestigio y la confianza de la gente, con lo grave que es este hecho y las demoledoras consecuencias que tiene para la legitimación moral de nuestro sistema democrático. Se han blindado. Los sacrificios que infligen a la población a ellos no les tocan. Es preferible no poner adjetivos a esta conducta, pues se califica por sí misma.

viernes, 10 de febrero de 2012

La defensa del juez campeador como muestra de la esterilidad intelectual de la izquierda más incompetente



Tras la condena por hechos probados y graves para un representante del poder judicial,  asistimos a la hipostasía –casi canonización- de un personaje tan inefable como el juez estrella por antonomasia, el incomparable, el único, el inigualable………. Baltasarrrrrr Gaaaaar-zón….. (Un fuerte aplauso)
        No deja de ser sorprendente la Garzón-manía. A falta de otros referentes más racionales, el icono televisivo más superferolítico de la justicia universal, el héroe solitario contra el sistema corrupto y fascista, sigue ganando adeptos para su "causa", que más allá de su ego, su megalomanía y su afán de lucro, aún no sabemos cuál es. Ni quizá tampoco sus desmedidos fans, algunos ya bastante talluditos pese a que exhiben una pasión y un histerismo propios de adolescentes fascinados por un cantante niñato.

    El producto Garzón no se ha limitado al mercado nacional. Merced a la resonancia de sus fallos y al nombramiento de un magistrado suspendido en un tribunal penal internacional, la fama de don Baltasar es ya mundial. Como no podía ser de otra manera. Por lo que se refiere a la imagen exterior de España, la injusticia contra el juez campeador se incorporará al acervo de la leyenda negra y del conjunto de topicazos que distorsionan totalmente la imagen del país allende sus fronteras. Un país que mata toros, tortura animales en sus fiestas, persigue a jueces que quieren castigar a los franquistas. Y que encima gana competiciones internacionales con dopaje a tutiplén. No obstante, si todo este circo nacional y foráneo sirve para atraer más turistas para que vean que Spain is different, bienvenida sea la leyenda del juez campeador.

     La sentencia condenatoria del ya ex-juez Garzón ha provocado un revuelo inmenso, colosal. Un episodio más de la historia de los jueces-políticos o de los políticos-jueces y del paso del gran héroe mundial de la justicia universal por las listas electorales del PSOE como independiente de reconocido prestigio, dejando en suspenso la instrucción de los sumarios bajo su jurisdicción, que luego retomó para vengarse de quienes no le dieron los cargos que tan eximio magistrado merecía, de donde nuestro insigne protagonista coligió que sus antiguos compañeros de filas eran los culpables del terrorismo de Estado. Con prevaricación y alevosía. Filtrando sumarios secretos. Presionando con la cárcel al secretario de Rafael Vera para que cantara, él, que no estaba acusado de nada y que vivió un tiempo en prisión por el libre albedrío del epónimo mundial de las causas más justas y sagradas. En su día perpetró sus hazañas judiciales con el apoyo de EL MUNDO, que hoy tanto lo denuesta y lo anatemiza. Cosas del espíritu correveidile, oportunista y tergiversador.
          La verdad, la garzon-manía no la entiendo demasiado. El personaje dista mucho de ser un referente de las ideas que hay que defender. Y los ataques al Tribunal Supremo constituyen un disparate desproporcionado. Desde luego, sólo el peso brutal de la propaganda justifica la defensa apasionada del zascandil ególatra, que ha echado a perder tantos juicios por su mala instrucción, su afán de protagonismo y su manipulación escandalosa.

  Seguro que hay gente que piensa que el único juez que trabajó contra el terrorismo, el tráfico de drogas y el crimen organizado fue Baltasar Garzón. Que los demás magistrados se pasaban el día tumbados a la bartola porque el único profesional de la justicia que ha habido en España para todas esas grandes causas es el juez estrella por antonomasia. Justamente, por toda su meritoria trayectoria no se debería haber procesado al egregio y celebérrimo magistrado. Como si toda esa labor judicial de la judicatura contra los delitos que juzga la Audiencia Nacional la hubiera llevado a término en exclusiva el gran protagonista mediático de todos los telediarios y todas las portadas.

   Si en lugar de defender un modelo alternativo a la dictadura del dinero, se vuelve a hacer lo mismo que en 2000-2004 (Prestige, no a la guerra, talante) y ahora vamos a hablar de Garzón y de la anulación del temario de las oposiciones de noviembre de 2011 (que en la parte que yo conozco, bien derogado está), apaga y vámonos.
           Sólo nos falta ponernos camisetas, insignias, pósters, pancartas y globitos con la efigie del juez campeador y llevar a cabo toda una estruendosa cacerolada a favor del pobre héroe perseguido por tantos franquistas y facinerosos. Y después converger con los “poetas” y letristas de la marea verde, con sus sueños, sus insufribles vídeos y su literatura barata, mitad parroquia progre, mitad perrofláutica, pero de una mediocridad tan estridente que sirve más de argumento para la parte contraria que de emblema para oponerse al orden establecido, que fuerte oposición merecería, por cierto.
      Esta es la hinchada hooligan que les gustará a los aparatos, una masa cerebralmente blandita y políticamente inane, dispuesta a trascenderse en unos iconos y mitos tan absurdos como inconsistentemente vacuos y evanescentes.
              Si no se encuentra salida al golpe de estado del capitalismo salvaje y lo único que se le ocurre a la gente que no está de acuerdo con el status quo, es esta estética y esta mitomanía, andamos listos. A lo mejor toda esta tontuna adormecedora y cutrecilla es preferible a la marihuana y a la farlopa, pero que conmigo no cuenten para hacer el ridi.
          Rubalcaba ha estado comedido. Gestos y guiños de adversidad frente a la histórica sentencia para contentar a la hinchada y a la militancia, que se supone hoy apoyan a un juez que tanto daño hizo al partido al que traicionó décadas atrás. Al menos el nuevo secretario general no ha dicho ninguna tontería ni nada que se pueda entender como desacato o que se preste al delirio desaforado. No se ha sumado al coro de vociferantes que ya han condenado al Supremo en un juicio popular, paralelo y sin derecho a defensa (para seguir la impronta de su héroe). Siguiendo su estilo de buen pilarista, Rubalcaba se ha limitado a dar un pellizco de monja al establishment judicial, pero sin perder la compostura y el savoir faire. No esperábamos menos de él. Otra cosa es la puesta en escena del diputado Julio Villarrubia, en un dramático alegato de retórica decimonónica tan infulado como banal que anunciaba el apocalipsis judicial dentro del sentimiento trágico de una sentencia desfavorable para el nuevo ídolo de las multitudes. 
               La verdad sobre el caso del ególatra que quiere ser el perejil de todas las salsas. No saquemos las cosas de quicio. Un juez que lleva toda la vida saltándose todos los procedimientos y poniéndose su juzgado por montera, con la insólita anuencia del poder judicial, ha sufrido por fin la condena unánime de siete magistrados del Tribunal Supremo por haber violado el derecho a la defensa de unos imputados, a los que con su acción les favoreció la impunidad de sus presuntos delitos. Esos son los hechos que deberían hacernos pensar, de la misma forma que debería habernos provocado sonrojo la trayectoria de la insufrible starlette de diputado-estrella a juez-vengativo. Que este personaje sea el icono con el que movilizar al rojerío me deprime tanto que es para irse al extranjero. No aprendemos. No vamos al fondo de las cosas. El cuerpo le pide a la gente protestar y replicar. Lógico. El malestar irá creciendo, porque vamos hacia un mundo más injusto, vamos por el camino de más desigualdades, un camino que encima ha votado la mayoría no hace mucho. Pero no le demos alpiste al personal, por favor. Que no se desahogue defendiendo a un juez al que se debería haber separado del servicio hace ya muchos años.
               Y lo cierto es que el personaje, más que un Cid épico y legendario, es más bien un auténtico héroe de cómic (El llanero solitario, El guerrero del antifaz, Superman, ….) con su máscara impostada y su propaganda desmelenada, maniquea y simplona. Y vende muy bien, como esas bazofias llamadas Coca-Cola o McDonalds. Igual que venden mogollón el póster del Che Guevara fumándose un envidiable habano con su barba lampiña cuando era ministro de una dictadura sanguinaria o la foto de Marylin Monroe luciendo radiante su falda hinchada al aire por los respiraderos del metro de Nueva York. ¿Por qué no James Dean? Rebelde sin causa.
          Nos han dicho que este dios de sí mismo es el héroe. Y también nos han contado que el juez justiciero ha sido condenado. En ese caso, los que lo han defenestrado de la carrera judicial son unos villanos. ¡Qué digo villanos! ¡Unos fascistas, ellos son los prevaricadores, los delincuentes, los herederos de la justicia franquista, los que no quieren que se investigue la corrupción, los cómplices de los crímenes de Estado!
              Firma, manifiéstate, súmate a la protesta, a la ola, a la marea garzonita, indígnate, concéntrate, lucha, sueña, llora, ríe, llena las calles de tus gritos defendiendo a tu héroe, no te quedes ahí parado mientras intentan silenciar la voz de la justicia con mayúsculas que merecería por lo menos un premio Nobel si no dos.
                  Ni que decir tiene que algunos asistimos atónitos a las reacciones de defensa apasionada de un juez condenado por unanimidad por siete magistrados del Tribunal Supremo. Y la respuesta del inefable inhabilitado está en su línea habitual, egocéntrica y de escasa consistencia. Hiperbólico en un personaje que trasciende a la persona porque en su papel ya desmadrado ha llegado demasiado lejos en sus delirios de grandeza. Quizá piense que la sentencia adversa que ha sufrido por sus excesos extrajudiciales es un ataque contra toda la humanidad. Quizá ya sabía que era la última vez que podía vestir la toga en un juzgado –pese a ser el acusado- porque él se consideraba capacitado para ser quien juzgara a los que lo han declarado culpable del delito de prevaricación.
                Han tratado de matar al Mesías. Pero no saben que Dios siempre resucita. Y que serán ellos, los malos (como ha dicho ese gran filósofo llamado Cayo Lara) los que en el juicio final deberán responder de sus felonías por haberse reído de los buenos. Esto no lo superan ni Epi y Blas en Barrio Sésamo.

No sé si reír o llorar. 

lunes, 30 de enero de 2012

ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS Y CACIQUISMO


La España de las autonomías escribe un nuevo episodio de despilfarro y caciquismo. 



La España de las autonomías escribe un nuevo episodio de despilfarro y caciquismo. ¿Cuánto van a costar las nuevas elecciones en Asturias? ¿Para qué se necesitan? Sólo para mantener a los nuevos caciques, los imitadores de los particularismos nacionalistas en regiones que más necesitarían recuperar la inversión, el empleo y unos servicios públicos alejados de las obras faraónicas y de gastos absurdos.

Álvarez Cascos, con los problemas que tiene su región , sólo piensa en reforzar su papel de virrey asturiano, contra viento y marea. Estos son los personajes que no pueden tener responsabilidades en un país que se ha despertado de la ficción del talante y se enfrenta a las consecuencias de la dictadura del dinero y de la inanidad de su clase dirigente.

Esperemos que de estas elecciones no salga reforzado, sino más bien laminado políticamente el inefable político astur.

De este maravilloso sistema de autogobierno que nos hemos dotado (tan caro, tan inviable, tan insolidario) han salido los déspotas sectarios y racistas (los Ibarretxe, Garaicoetxea, Pujol, Mas, el inolvidable Pasqual Maragall, el converso e incalificable Montilla, el cántabro Hormaechea, Marqués, el Hormaechea asturiano y el anecdótico y zarzuelero Revilla). Ninguno de ellos ha sido un estadista que haya aportado nada positivo para la gobernación de los asuntos públicos. Todos son no sólo prescindibles, sino rémoras y lastres de los que deberíamos liberarnos. Y ahora le toca a Álvarez Cascos, exiliado del partido que dirigió con férrea mano -el general secretario era llamado- y que se refugia en su feudo para culminar su brillante carrera política como un gerifalte de antaño, que diría Valle-Inclán. Esperemos que los electores asturianos voten con sensatez y lo echen, por muy críticos que sean con todos los demás, que razones no les faltan.

miércoles, 25 de enero de 2012

EL MATRIMONIO CIVIL SIGUE SIENDO UN PECADO

BLÁZQUEZ, EL DIALOGANTE Y OTRAS PERLAS EPISCOPALES
Increíble intolerancia la que ha mostrado el tal Blázquez, hoy obispo de Valladolid, quien pone en cuestión que una mujer casada por lo civil (para más señas vicepresidente del gobierno) pueda pronunciar el pregón de la semana santa en su ciudad natal. En este enlace se pueden ver más detalles. Hasta los prelados más apacibles y de apariencia más liviana, como él, que tan aplacado estaba frente al nacionalismo tras su llegada como foráneo “outsider” vilipendiado por los apologetas de la pureza de sangre, demuestran que la jerarquía eclesiástica no acepta la existencia de otras formas de vida ni de otras opciones que la suya. Hace años que estas reliquias vivientes hacen su labor pastoral al margen de los tiempos –negándose a dar la comunión a los divorciados, por ejemplo- y mostrando su intransigencia para con los demás. Y hechos como éste nos lo recuerdan por si se nos había olvidado. Siguen soñando con un modelo de sociedad uniforme y totalitario, con una moral única, el dogma que ellos profesan, que no admite otra forma de ser ni de pensar ni de existir. Viven cada vez más fuera de la realidad social del país, más encerrados en su mundo retrógrado y oscurantista. Como ha hecho recientemente el obispo de Córdoba con unas ridículas declaraciones que ponen de manifiesto –una vez más- la obsesión sexual de la iglesia y evidencian su indiferencia ante el ridículo esperpéntico que convierte a los mitrados en bufones. No ya quien no crea -¿dónde está para los prelados la libertad de conciencia?-, sino simplemente quien haya faltado alguna vez a alguno de sus ritos, no merece dar un pregón. Menos mal que ya no pueden quemar a nadie en la hoguera. Porque si de ellos dependiera, tendríamos la orden del pusilánime y blandengue Blázquez llevando al fuego purificador a la vicepresidente de un gobierno que, entre otras cosas, les da de comer y les mantiene con el presupuesto pagado por todos los contribuyentes, sean cuales sean sus creencias, sus adhesiones o su confesión religiosa, hechos libres de la vida privada de cada cual en los que tendrían que dejar de entrar estos representantes de un poder no temporal, tan silenciosos ante otros asuntos que les debieran escandalizar más si se guiaran por una visión menos sectaria y excluyente del evangelio. Por si esto fuera poco, ahora sale el arzobispo de Tarragona con unos símiles grotescos, misóginos e innecesariamente faltones que justifican la exclusión de la mujer del sacerdocio. Estos ilustres prelados están convirtiendo en certero y pintiparado el dicho popular de que “a un burro le hicieron obispo y dijo mu”.

viernes, 20 de enero de 2012

PSOE: NOMINALISMO Y CAMBIO



PALABRAS QUE PRETENDEN SER ALGO MÁS QUE PALABRAS FRENTE A PALABRAS QUE SON SÓLO PALABRAS

Está muy bien que se hable de cambio y que se ponga en cuestión el nominalismo sin nada detrás, cuyos resultados conocemos y sufrimos.

Es curioso que quien no desea un cambio que consista en girar sobre nosotros mismos esté apoyado por dirigentes del pasado que lo que hacen es justamente girar sobre sí mismos.

Seguimos echando de menos un debate que no sea meramente autorreferencial. Que cuando los amigos y conocidos nos preguntan en el trabajo, en la calle o en los bares les podamos decir algo más que meros nombres propios y vagas o genéricas definiciones. Porque la gente está esperando que haya una alternativa, no sólo a la ola pepera que domina toda la escena política, sino especialmente al gobierno del capitalismo salvaje, prepotente e indisimulado que impera imponiendo más desigualdad y resquebrajando la cohesión social.

Aparte de la firme e indubitable voluntad de mando en plaza, ¿hay otros proyectos, otras ideas, en las candidaturas que se han postulado

jueves, 12 de enero de 2012

DÉFICIT Y FRAUDE FISCAL




DÉFICIT Y FRAUDE FISCAL

¿Cuánto nos cuesta el fraude fiscal a los que tenemos que pagar impuestos? ¿Por qué hay tan poco interés en perseguir a los máximos responsables de tan baja recaudación? ¿Tanto poder tienen?
Permitiéndome recurrir al topicazo de las asignaturas pendientes, estimo que una de las más importantes para garantizar una convivencia colectiva razonable es la de la conciencia fiscal de la ciudadanía, entendida como la conciencia de que estamos pagando las clase medias y traba asajadoraslariadas –cada día más despojadas y depauperadas- y de que el dinero público debe ser de todos y pagado por todos de forma equitativa y progresiva. Que pagar impuestos es una obligación social. Que el no paga no sólo tiene un problema con Hacienda –a la que torea tantas veces-, sino que también lo tiene con la sociedad, a la que estafa, sin que ésta siempre sea plenamente consciente de que le estén robando. Nada más suicidad para la ética colectiva que percibir a un defraudador como un listillo o semihéroe, por no hablar del trato de favor a la SICAV.
No hay dinero. Pues pídanselo a los que no pagan lo que les correspondería legalmente. El déficit quizá sólo lo paliariía, sin solucionarlo de la noche a la mañana, pero la moral colectiva tendría la oportunidad de dar un paso al frente para defender una mayor equidad y una más adecuada presencia de los servicios públicos esenciales como garantía del ejercicio de derechos plenos.
El fraude fiscal y la función redistribuidora de los impuestos deberían ser asuntos centrales en el debate político general como respuesta al monocultivo del tijeretazo de Rajoy y sus conmilitones.

domingo, 8 de enero de 2012

PRISAS EN EL CONGRESO DEL PSOE





Hoy, 8 de enero de 2012, se reúne el Comité Federal del PSOE a fin de aprobar la ponencia-marco que servirá de base para la discusión del Congreso de febrero.

Las agrupaciones locales del partido, al menos en Madrid, disponen de esta semana para presentar enmiendas a dicha ponencia, lo cual da una idea de la precipitación con la que se lleva a término la discusión a través de los cauces orgánicos de los mandatos u orientaciones que llevarán sus delegados acerca de temas vitales para la organización.

Significa esto que el debate no es que sea secundario, es que, por lo que concierne al plano orgánico y oficial, es un mero trámite, una guinda para cubrir el expediente. No se puede decir que en los prolegómenos y precalentamientos del Congreso no hayan proliferado análisis, manifiestos y reflexiones que pueden arrojar algo de luz sobre el futuro cónclave socialista. Más interesantes los publicados en la prensa, a cargo de francotiradores de diverso pelaje y adscripción. En el ámbito estrictamente interno, aunque con proyección mediática, hasta ahora lo más relevante ha sido la aparición de documentos varios que se han limitado a constituirse en banderines de enganche de las diferentes candidaturas, que no tienen continuidad en cuanto a las propuestas ahí recogidas y los análisis “ad hoc” sobre la derrota electoral, por lo que, como es habitual, en nuestra cultura política, funcionarán como un mero estandarte para reforzar la imagen corporativa de la nueva marca, una suerte de márketing, de exhibición de músculo, de trampolín en la búsqueda de avales, de exteriorización de quiénes son los que están con uno (o con otra) de los dos candidatos que han salido a la palestra. Tanto los actos como los insólitos manifiestos de los acelerados conversos sirven para pasar lista y para contar, actividad esta última siempre muy importante si queremos ubicarnos en la realpolitik.

Las próximas semanas la actividad precongresual va a tener un ritmo frenético: elección de delegados a congresos regionales, que a su vez deberán designar sus propios representantes en el congreso federal, llamamiento a posicionamientos de militantes y cuadros clave, puesta en escena en los medios de comunicación de los mensajes y muestras de fuerza de los candidatos, llamadas, viajes, cenas, reuniones, promesas, presiones, saraos y lo que se tercie con tal de ganar adeptos a la causa. Y sumar, sumar, sumar. Contabilidad, mucha contabilidad, para disponer del sustento real con el que se puede iniciar una negociación, una ofensiva o un cambio de estrategia. Con las cifras se hace la política en un primer estadio. En un segundo plano están las ideas, las palabras más o menos provisionales o evanescentes, que sin las sagradas cifras son puras entelequias o a lo sumo eufónicas y ocurrentes frases que pueden convertirse en eslóganes o ser el estribillo de los mítines internos populistas o de las exposiciones didácticas en busca de más adhesiones.

Es posible que en este escaso mes que media entre el pistoletazo de salida y el día D salgan a la palestra algunas diferencias ideológicas, de concepto, de modelo de partido, de políticas diferenciadas entre los dos candidatos, si es que no hay una tercera vía sobrevenida (suponiendo que la polarización le deje un espacio no meramente testimonial y autoinmolador), cuyas señas de identidad se desconocen, pero cuyas probabilidades de viabilidad estarán ya al albur de la aritmética y quizá de los propios deslices y agravios internos que los dos aspirantes en liza vayan dejando por el camino.

De momento, los dos candidatos ya autoproclamados nos aseguran con el mismo grado de convicción y firmeza que su detergente es el que lava más blanco y vienen a copiarse y contraprogramarse las mismas promesas y a augurar grandes cambios y renovaciones que no echaron de menos cuando estaban en el gobierno y en la comisión ejecutiva. Su estrategia comunicativa, por el contrario, no siempre ha sido la misma. Cierto es que los rupturistas redactores de “Mucho PSOE por hacer” se desmarcaban tajantemente de las políticas que ellos mismos habían protagonizado, mientras que los de “Yo estuve allí” no renegaban tanto de su propio pasado inmediato. El único asunto, no obstante, que ha saltado al debate de forma que los dos candidatos tienen muy complicado decir lo mismo, es el de la cuestión territorial, tanto del Estado como del partido. Frente a la necesidad de un cierto giro hacia un partido unido y coherente y no tan disperso territorialmente, dardo lanzado por Rubalcaba a la militante de un partido hermano que no quiere ser el PSOE, la audaz respuesta de Chacón, en un amago digno de su maestro José Luis, hoy en el limbo, ha sido sacarnos un árbol genealógico en el que no falta comunidad autónoma ni pedanía con la que no esté emparentada. Así, ya nadie pondrá en duda que una hija de andaluz, nieta de castellana y aragonesa pueda ser presidenta de una España unida, pero plural. No sabemos cómo explicará su falta de pureza de sangre cuando tenga que contárselo a los depositarios del hecho diferencial de Convergencia y Esquerra, pero siempre podrá alegar sus servicios al catalanismo y al Estatut para que no la tilden de xarnega, pues, además, ha nacido en Catalunya.

Pero el asunto territorial es una cuestión que se deberá abordar en serio en el Congreso, tanto en la estructura interna del partido como en la necesaria reconducción del título VIII de la Constitución, especialmente inviable en el actual contexto europeo de control del déficit y especulación sobre nuestra deuda soberana. Como otras cuestiones de fondo que deben estar en nuestra agenda:

1. El papel del Estado de Bienestar en la sociedad actual.
2. Modelos de crecimiento económico y de políticas para responder a la crisis del euro, la especulación de los mercados y la estabilidad presupuestaria.
3. Criterios sobre el gasto público y la protección social.
4. Señas de identidad de la socialdemocracia en la Europa del siglo XXI.
5. Relación del partido con sus votantes y simpatizantes y con el conjunto de la sociedad en los intervalos entre elección y elección.
6. Funcionamiento interno del partido:
a. Toma de decisiones y trabajo en equipo.
b. Formas de articular la participación interna.
c. Selección de líderes.
d. Comunicación con la sociedad.
e. Listas abiertas, incompatibilidades, limitación de mandatos.

Todo esto no se puede hacer deprisa y corriendo, sin implicar a muchas personas en la discusión, sin contar con la gente, con ocurrencias de última hora. En la agenda de los que han tomado las decisiones ha primado la urgencia de contar con una nueva Comisión Ejecutiva que hiciera frente a las elecciones andaluzas con una sensación diferente a la de un gobierno cesante e interino encabezados por un líder y un vicesecretario desaparecidos en combate. También el hecho de que dejar pasar marzo podría provocar –si el resultado del PSOE en las autonómicas es adverso y pierde el gobierno- una disgregación notable en las agrupaciones y federaciones de Despeñaperros para abajo que haría más imprevisibles los resultados del Congreso Federal.

Si partimos del hecho de que no es pertinente precipitarse en cubrir el vacío de liderazgo del PSOE como necesidad mayor del partido en la dificilísima coyuntura en la que va a iniciar su nueva andadura, no se justifica que el debate interno y participativo (al que se alude vagamente en todas las promesas de cartón-piedra de los dos flamantes candidatos) quede tan jibarizado que hechos tan esenciales para nuestro futuro como analizar por qué hemos perdido, qué pasa en nuestro contexto internacional más condicionante, qué podemos hacer para presentar una alternativa creíble y atractiva a la derecha gobernante global y local y cómo actuamos interna y externamente apenas ocupen una línea entre los titulares sobre Fulano y Mengano. A los dirigentes salientes se les ha reconocido en los días de vino y rosas que eran maestros en la administración política de los tiempos. Pero los tiempos con los que se ha convocado este congreso federal obedecen a estrategias y cálculos que poco tienen que ver con lo que un partido como el PSOE necesita en este momento crucial de su historia.

Por eso, no les falta razón a quienes solicitan un aplazamiento de la reunión del máximo órgano del PSOE, que probablemente no prosperarán en su propósito. El Congreso, tal como está planteado, va a cerrar la elección de la ejecutiva. El resto de tareas que hacen falta quedarán aplazadas –quizá sine die- como asignaturas pendientes. Algunos comentaristas lo han definido, en estas circunstancias, como un congreso de transición. Pero no sabemos ni cómo ni a dónde va a transitar. Sí intuimos que nos espera una travesía del desierto en la que con viejos mimbres tendremos que construir un producto nuevo que haga frente a una de las peores crisis del capitalismo mundial, en esa Europa por la que tanto suspiramos durante años y que hoy nos hace contener el aliento ante un galopante pesisimismo, la incertidumbre, el miedo y la resignación colectivos. De ahí que no podamos conformarnos con un congreso alicorto que sólo reestructure el poder interno y se preocupe de consolidarlo y ampliarlo en los sucesivos ámbitos territoriales.

No nos podemos conformar de nuevo con la visión cortoplacista –todo se pega- con la que los protagonistas inmediatos de esta historia quieren salir del atolladero, y así seguir haciendo política con minúsculas.

domingo, 18 de diciembre de 2011

HABEMUS PAPAM

HABEMUS PAPAM

Es increíble la magnífica interpretación de Michel Piccolli, con más de 85 años, en esta deliciosa película, sutil, fina, medida y sin excesos, que trata de forma humana y brillante el factor humano de la responsabilidad, en una ficción claramente incierta pero creíble y que no cae ni en la sensiblería ni en el anticlericalismo zafio.

En esta reseña crítica de la película “Habemus Papam”, de Nanni Moretti, nos dan más detalles del argumento y del interés de la cinta.








Estamos ante un cardenal que, tras haber sido nombrado Papa, no se ve con suficiente capacidad para hacerse cargo de la inmensa responsabilidad.

¡Qué distinto ese miedo escénico y ese sentido de la autolimitación de otros políticos que todos podemos tener in mente que han carecido de ese pánico por el abismo pero nos han llevado a los demás al precipicio.

martes, 13 de diciembre de 2011

DIVISIÓN DE PODERES




El presidente del PP y futuro jefe del poder ejecutivo "nombra", "designa" al presidente del poder legislativo, sin cortarse un pelo. Sin el más mínimo decoro por las formas. Es una manera muy descarada de interpretar la división de poderes.

Sólo falta que el jefe del ejecutivo designe al nuevo fiscal general del Estado y nombre igualmente a la mayoría de los vocales del Consejo General del Poder Judicial y a los magistrados del Tribunal Constitucional.

Todos los poderes del Estado -o casi todos- en manos de un césar, de un ungido, aunque sea electo.

¿Es esto lo que se entiende por división de poderes?

miércoles, 15 de junio de 2011

CORRUPCIÓN EN LA UNIVERSIDAD


He leído el libro “Corrupción en la Universidad” y he visto hoy la entrevista con su autor, José Penalva. Muy graves son las acusaciones sobre el nivel de putrefacción institucional y sistemática de la llamada enseñanza superior. Testimonios como este deberían servir para que fuéramos conscientes de que el actual sistema es insostenible.

viernes, 27 de mayo de 2011

A RUDE AWAKENING



Es apasionante la decisión de la Chacón. Comunica que no va a ser candidata. Es noticia que no va a ser candidata. Siguiendo esa lógica, podríamos anunciar todos los terremotos que hoy no han ocurrido en cualquier parte del planeta o comunicar a todos los medios que tal o cual personaje no ha muerto.

Como han llegado a las más altas cumbres de la responsabilidad política personas de la endeblez intelectual, profesional y pública de la frustrada o malograda cuasicandidata, no era descartable que ella misma se creyera con posibilidades de ser designada, nominada o simplemente aupada a disputar la presidencia del gobierno en unas eventuales elecciones generales. Tan disparatado está el patio de Monipodio de la política nacional que el hecho de que una entelequia no haya llegado a ser realidad es un hecho noticiable.

Definitivamente, España no estaba preparada para tener una mujer presidenta, catalana, joven, candidata del PSOE perteneciendo a otro partido (el PSC). El sueño se desvaneció.

Durante semanas la inefable lideresa etérea y posmoderna, indocumentada pero autosuficiente y neciamente engreída ha vivido una comedia grotesca, cruel y agridulce como la de la señorita de Trevélez, de Carlos Arniches, luego vertida al cine con el nombre de Calle Mayor y dirigida por Juan Antonio Bardem.

La patética imagen de la compungida ministra tras su caída del caballo es una mueca ridícula en el esperpento de la política nacional. Frente a la grave crisis institucional, económica, frente a la constatación del rechazo de las políticas antisociales de un gobierno sólo nominalmente socialista, Carme mantenía idéntico autismo engolado que el de su inefable mentor. La cruda realidad se impone. De momento el primer asalto lo gana la profesionalidad de los tiburones más curtidos.

jueves, 26 de mayo de 2011

La muerte digna de los políticos con mando en plaza




¿Qué sentido tiene prolongar artificialmente la vida cuando ya no hay esperanza razonable de sobrevivir en condiciones dignas y además se hace a costa de un insoportable sufrimiento para ti y para los que de ti dependen o contigo sufren?
Esa es la pregunta que se puede hacer a los políticos cuyo ciclo ha llegado a su fin, que son cadáveres andantes, mantenidos sólo por los resortes mecánicos de las entretelas del poder y su firma en el BOE, pero que carecen de la sustancia que les dio algún tipo de legitimidad o de apoyo y base para acceder a su puesto.
Los gobernantes, como todo en esta vida, también tienen su fin. Aunque ellos no siempre son conscientes de cuál es su mármol y su día, no siempre lo saben. En una democracia, aun una democracia de baja calidad como la española, no son eternos. En una dictadura sí han logrado morir en la cama con el bastón de mando, pero sin librarse de los signos de decadencia y descomposición inherentes a situaciones tan esperpénticas como los estertores del franquismo o del castrismo.
En nuestro desdichado caso, el político efímero, quien hizo del corto plazo y de la improvisación su método, ya se sabe un muerto viviente. Ha querido controlar los tiempos, pero ya el control político se le escapa de las manos, ya está desbordado por los resultados de su propia incompetencia y de los disparates de su política.
Por eso no deja de ser un espectáculo patético ver cómo el inquilino de La Moncloa se resiste a tener una muerte digna y quiere seguir manteniendo artificialmente su vida, como le hicieron al caudillo en su larga agonía, con el célebre equipo médico habitual teledirigido por la camarilla del Pardo y el ilustre marqués yerno.
Esa muerte digna sería saber retirarse a tiempo y no seguir haciendo más daño a la gobernación del país y especialmente a su propio partido, al que ha hundido en las cotas más bajas de poder institucional desde el establecimiento de un sistema democrático.

domingo, 21 de noviembre de 2010

ZAPATERO, PATÉTICO LÍDER INTERGALÁCTICO



Observen con qué gracia, salero y desenvoltura se mueve el presi por las
cumbres de los mandamases. Tiene un aplomo y una gracia que ni Cantinflas, Peter Sellers, Louis de Funes, Mister Bean o Paco Martínez Soria.

En un aparte del avión le dijo a un asesor: las cumbres internacionales no son para mí. Un estudio de TV, con un plató y un locutor a mi medida, un acto con la puesta en escena y el decorado adecuado, dirigido por un fiel. Hay escenarios en los que Zapetero se queda sin telegenia –como cuando nos quedamos en blanco, y lo vemos perdido, casi sonámbulo entre la niebla.

Y en esta última cumbre las imágenes son demoledoras como evaluación de nuestro presidente y la sensación que proyectan sus hazañas en los foros internacionales, en los que su crédito político cae en picado, es literalmente patética. Y para ese crédito ya no hay banca, bolsa ni ninguna entidad financiera que le vaya a prestar nada. Zapatero está a punto de no creerse que es el líder. Y que ya sólo queda el usufructuario de ciertos resortes que sí sabe utilizar, pero que ya reman contra un viento en contra demasiado fuerte como para poder manejarlo igual que en los tiempos de bonanza.

Es que al no saber ningún idioma extranjero, no tener chuleta ni ningún asesor que le haga los papeles, el genio del talante está como un pulpo en un garaje. Y esta calamidad es el que toma las decisiones, no sólo transmite esa imagen internacional de que estamos dirigidos por un chiste sin gracia, sino que a los nacionales les causa estupor saber en manos de quiénes nos encontramos. Sus movimientos sobre los escenarios pertenecen a los gags más cruelmente cómicos del cine mudo: un personaje deslavazado y zangolotino que se mueve torpemente por el escenario provocando una triple y siempre incómoda sensación de comicidad, pena y vergüenza ajena. Y todavía podemos sufrir algo peor que estos numeritos: una nueva reedición de sus famosas ocurrencias. El presidente es un zombi, un muerto viviente, que, de vez en cuando, repite sus discursos progre-horteras-cursis-posmodernos-pretenciosos-vacuos, modulados por una entonación mal impostada y una dicción no muy brillante. Le falta luz y serenidad en la mirada y los evidentes estragos de la tensión y el estrés en el deterioro de sus rasgos faciales preludian el crepúsculo y probablemente el hundimiento; lo grave es que con él nos podemos hundir también todos los demás. El vídeo es para difundir: es una imagen en movimiento, elocuente. Es un retrato despiadado del líder acabado que nos lleva a la deriva. Y España no puede ir con estas credenciales y estos mandatarios a los foros internacionales. Por mucho que haya apoyado las expulsiones de gitanos de Sarkozy, por mucho que se haya bajado los pantalones ante los más rancios gerifaltes de las finanzas internacionales, no ha logrado ser aceptado como uno más en las reuniones de los mayores: la percepción que da Zapatero en la esfera internacional es de insolvencia, de que le faltan dos cocciones y de no ser de un líder sólido ni creíble. Zapatero no es icono de nada que no sea un programa de humor: es un político amortizado. No puede marcar el camino ni de una buena gestión, ni de modernizador ni representar ningún polo ideológico. No inspira confianza. Pasada su etapa de gloria efímera, en la primera virginidad naïf del repliegue de las tropas de Iraq, tras la comprobación de la inconsistencia incoherente de sus erráticas decisiones, Zapatero no es referente de nada. ¿El que recorta sueldos, congela pensiones, abarata el despido es de “izquierdas”? ¿El que sigue despilfarrando en gastos superfluos y permite que lo hagan otras administraciones es serio y riguroso? ¿El que se va de Iraq y luego se queda en Afganistán a quién contenta, salvo a Obama? ¿El líder de la potencia descolonizadora del Sáhara conoce lo que allí ha sucedido los últimos treinta y tantos años? ¿Asume la historia de su país y del partido que dirige? ¿Alguien sabe qué piensa hacer para luchar contra el paro, contener el déficit, vigorizar y encauzar la economía, aumentar la producción, promover la financiación de PYMES y medianas empresas? Sabe algo el presidente de lo que le espera –más bien se lo huele-, pero no cómo afrontarlo. En principio, su idea es simular, no rendirse, hacer como si nada. Aguantar el chaparrón y vendernos una moto, a ver si alguien se la compra. Zapatero quizá nos dé todavía alguna tarde de gloria, puede intentar remontar con la eutanasia, las relaciones iglesia-estado o buscándole al PP sus miserias y sus talones de Aquiles. Pero está realmente muerto: nada de lo que lo elevó a las alturas sigue en pie. La inercia política y administrativa permite que los cadáveres se paseen por la corte o el palacio, sólo que, al ser muertos vivientes, tienen su fatal destino escrito y su discurso es pura psicofonía. Sólo lo salvaría un milagro. A ver si en la entrevista con el pontífice le pidió alguno –por caridad con el desahuciado- para que el Santo Padre pudiera apuntarse un tanto en las gestiones para su propia beatificación. Y a ver si era sólo un fenómeno sobrenatural el que le pedía a Su Santidad para salir del atolladero en el que no encuentra la salida de emergencia. ¿Recuerdan el lema de la campaña electoral de 2008? Motivos para creer.

jueves, 18 de noviembre de 2010

ROMANCE DE LA SEÑORITA TRINI Y EL REY MORO



Según informa EL CONFIDENCIAL , Trinidad Jiménez ha sido apartada de las negociaciones para solucionar de una manera pacífica la crisis de El Aaiún. Marruecos no ha querido reunirse con la nueva ministra de Exteriores por su condición de mujer.


Mari Trini, Mari Trini
Reina de la progresía,
Pese a tantos disparates,
Has llegado hasta la cima.
José Luis te ponderaba
Y no sólo por ser tía.
Valoraba el timonel
Tu melena y tu sonrisa.
En ti pensaba el gran líder
Por tu impagable valía.
Por tu áurea juventud
Pese a tu falta de chicha.
Te mandaba ir a las manis
O luchar por la alcaldía,
Y es que Gallardón el grande
Te trituró. Pobrecita.
No saliste de alcaldesa,
Pues te dio una tunda fina
Alberto Ruiz Gallardón,
Del PP y del Grupo Prisa.
Mas no le importa el desastre,
Sigues en la ejecutiva.
De ministra del gobierno,
a las primarias irías.
Y con el voto secreto
Tomás ganó por la mínima.
Pero el leal José Luis
Pensó elevarte a la cima.
Sacrificó a Moratinos
Te dio la cancillería,
¡Qué ministra más molona!
Jamás ella pensaría
Que iba a llegar a ser jefa
Quien también fue suspendida
En las pruebas para cónsul,
o embajadora bendita.
¡Qué imagen más superguay!
Diputada progresista,
Mujer de cuota y pancarta,
Moderna y eficacísima.
En sanidad dejó impronta
Contra la gripe dañina.
Gastó miles de millones
Que pronto se tirarían.
Pero era la number one
En consenso y en sonrisas
¡Qué proyección fabulosa!
Por su foto la querían.
Es tan grande su prestigio
Que las encuestas la admiran.
Aunque eso de poco valga
Cuando muerde la jauría.
Qué suerte la de la Trini,
Después de ser la vencida,
José Luis la recupera
De nuevo para ministra.
Dispuesta a conocer mundo,
Con su chupa y su sonrisa.
Sin duda es que es la mejor
De todas las elegidas
La derrota de Madrid,
Que fue batalla aguerrida,
Dejó el mal sabor de boca
De un comentario machista.
Y es que don Alfonso Guerra,
El de la lengua temida,
Al compararla con Gómez,
La tildó de señorita.
Esto provocó protestas,
Indignaciones con ira,
Palabras que no perdonan
Las más duras feministas
¡Qué difícil ser mujer
En la contienda política!
Mas la Trini sigue firme,
Con su gracia y muy crecida.
En Exteriores veremos
Cómo es su sabiduría.
Cuando el destino aparece
Con crueldad que castiga
Y los clarines guerreros
En el Sáhara rechinan.
El Polisario proclama
Estado de rebeldía
Y las tropas de Mohammed
entran, con alma homicida,
en la ciudad del Aaiún
y siegan múltiples vidas.
La represión continúa,
La revuelta la aniquilan.
El precio de este conflicto
Se torna en carnicería
Suenan las voces de alarma,
De apoyo, calor y estima
A un pueblo indefenso y pobre
Cuya población se esquilma,
Cuyo futuro se cierra,
Cuyo final se adivina.
El gran jefe Zapatero
quiere la cosa tranquila.
Son grandes los intereses
Que unen a la monarquía
De Mohammed y Hassan
Con la España progresista
Los saharauis estorban,
Como muchos lo temían.
El sentir de toda España
Se compadece e indigna
Del maltrato insoportable
Del régimen alauita.
Por las calles de Madrid
Se oye el rumor y la ira:
¡Sáhara libre! reclaman
Frente a tanta tiranía.
A la mani va la peña
A hacer oír sus consignas
Sólo se ausenta allí el PSOE,
Cuyo jefe está en la China
O en Corea, pero lejos,
Otra vez se va de huida.
Ante tanto descontento,
España moverá ficha.
Para ver si esto se calma
Y el arduo clima suaviza.
La razón de Estado vence.
Así de dura es la vida.
Hay que hablar con el rey moro.
Que manda, dispone y pita
Sólo queda doblegarse,
Cerrar la crisis deprisa.
Que esta bronca se solvente,
Que se cierren las heridas.
Si bien el rey no desea
Recibir a una ministra.
Hete aquí que los jefazos.
De las hordas marroquinas
Dicen que no, que no jodas,
Que una mujer ni en la vida
Que la guerra es para hombres
Y también en la política.
Que en el Magreb no hay costumbre
De que las damas decidan.
Sólo aceptan a un varón
para estar en la movida.
Para las damas existen
Otros lugares, queridas.
Frente a este veto de machos,
retrógrado y troglodita,
¿Qué dicen las de la cuota,
Las airadas feministas?
¿Dónde están sus aspavientos,
dónde está su moralina,
Cuando todas nos exigen
Hablar de niños y niñas?
Dejadlo en manos de Alfredo,
Rubalcaba es una mina,
Un prodigio, una lumbrera,
Una cabeza curtida.
¿Y la Trini dónde está?
Pues de florero, hija mía.
Cuando llega la verdad,
No hay damas en la partida,
Y nadie se llama a escándalo
De cómo se discrimina
A la mujer sin tapujos
En esta nueva política.
Pues Zapatero es pragmático
Y amoral. ¿No lo sabías?

lunes, 15 de noviembre de 2010

PUIGCERCÓS, UN BERLUSCONI A LA CATALANA




En la imagen, Carod Rovira inflando un globo


Leemos en EL PAÍS la andanada del dirigente de “Esquerra Republicana de Catalunya”, el inefable Puigcercós, contra andaluces y madrileños a cuento de la ya cansina historia de que hay territorios que pagan más impuestos y otros que reciben más beneficios que no merecen. No hay forma de meter en la cabeza de un nacionalista que los impuestos los pagan las personas físicas o las sociedades, no los territorios. Pero aparte de esta observación, conviene recalcar que lo único para lo que sirven estas tendencias disgregadoras, centrífugas y patrioteras de estos irresponsables es para fomentar el odio y la discordia. Persisten en la línea xenófoba y llena de estereotipos propia de una extrema derecha que usa etiquetas pseudoprogresistas para esconder el carácter paleto y fascistoide que han tenido siempre todos los nacionalismos agresivos.

Por otro lado, en un sistema fiscal justo y progresivo, lo justo sería que quienes más ingresaran, pagaran más. Y que recibieran en mayor cuantía los más necesitados del erario público. Es decir, que aparte de falaces y falsas, las palabras de este insigne líder nacionalista, rezuman un concepto zafiamente insolidario, más propio de los retrógrados del “Tea Party” que de quienes utilizan la marca de “izquierdas” porque tiene más caché entre cierto público, aunque lo que signifique está por ver.

Pero lo que más cansa de este tipo de declaraciones del líder de un partido que lleva años gobernando en Cataluña con el PSC-PSOE y los restos del naufragio del PSUC, es que son una forma de eludir su responsabilidad en la gestión del tripartito. Nada dice este adalid de la demagogia al peor estilo de Jean Marie Le Pen de los despilfarros de su compañero de partido, el inenarrable Josep Lluis Carod Rovira, con el bochornoso dispendio de sus embajaditas, auténticas canonjías en las que incluso tiene de paniaguado a un hermano en París. Razón tienen los que han calificado de “casta parasitaria” este abuso de gastos superfluos en las administraciones a costa de los contribuyentes, que son los que pagan el sueldo y demás injustificables despilfarros de los beneficiarios de esta forma tan familiar de entender la política. ¿Por qué no habla de los resultados de la gestión del tripartito? ¿De cómo está la educación pública, de cómo han avanzado en la convivencia democrática, de qué van a hacer para parar la desindustrialización de Cataluña, de la infinita corrupción de su clase política, por citar sólo algunos ejemplos?

Es más cómodo buscarse un enemigo exterior. Lo que resulta incomprensible es que un partido como ERC, que en cualquier democracia sería calificado de populismo fascistoide y considerado como unos bisoños hooligans del debate político, que pueden superar todos los límites del ínfimo nivel intelectual de la vida pública, hayan sido interlocutores y socios para garantizar la gobernación y la gobernabilidad de España, así como para sacar adelante importantes leyes cuya inspiración disgregadora e insolidaria pueden ser un germen de un virus nefasto del que nos va a resultar muy difícil curarnos en el futuro.

Una ojeada al blog de este ilustre padre de la patria nos aportará aún más argumentos para ser conscientes del cáncer que suponen personajes de este jaez.

Y Artur Mas, el “hereu” de Jordi Pujol, condena las formas, pero no el contenido del discurso de Puigcercós. Al fin y al cabo, los respetables y honorables representantes del nacionalismo catalán llevan décadas manteniendo los mismos sofismas y propagando el mismo veneno. Con notable impunidad y sin haber pagado el precio que deberían haber pagado por ello.

sábado, 13 de noviembre de 2010

LAS HORAS BAJAS DEL LÍDER Y EL SÁHARA

Sábado, 13 de noviembre de 2010



Pese a todos los esfuerzos por eliminar testigos del lugar del crimen, la opinión pública tiene noticia de que la situación en el Sáhara occidental es cada vez más trágica, tras la cruenta represión infligida por la policía y el ejército del Reino de Marruecos. Y frente a esta tragedia las respuestas internacionales son tibias, cuando no de una conformista e hipócrita aceptación de los hechos consumados de todos conocidos: la anexión territorial por la fuerza y el lento pero inexorable genocidio.

La habilidad de los despóticos monarcas alauitas y el cinismo de los intereses creados para blindar los cimientos de su poder nos han llevado estos 35 años a que el pueblo saharaui vaya a pasar a la historia como el perdedor y el injustamente abandonado de un triste episodio de la Historia contemporánea de España, metrópoli de la administración colonial, que literalmente dejó tirados a los habitantes del antiguo Sáhara español en un momento crítico, de extrema debilidad e incertidumbre como fue la artificial y prolongada agonía del dictador Franco. Paradojas del destino quisieron que fueran los estertores del militar africanista el momento propicio y oportuno aprovechado por el astuto Hassan II para lanzar a su pueblo a “La Marcha Verde” con la intención de evadirse de sus asuntos internos y cumplir con un sueño imperial de expansión territorial, con inmisericorde y despiadado desprecio por los habitantes de las nuevas tierras conquistadas.

España tiene una gran responsabilidad histórica en este desafuero. Cierto es que los gobiernos democráticos recibieron una envenenada herencia en unas relaciones bilaterales complejas y arduas, en las que se ha combinado la claudicación ante la tiranía de los reyes de nuestro vecino del sur con ciertos equilibrios en los foros internacionales. El alineamiento incondicional del gobierno de Zapatero con Marruecos, presentado como una contraposición con las tensas relaciones que mantuvo su antecesor en el cargo no es más que una muestra del simplismo intelectual de un presidente y un equipo literalmente no preparados para el desempeño de tan difícil misión. Una vez más ha demostrado una escandalosa incompetencia, esta vez con un coste mediático superior al de otros errores garrafales.

Ahora que la represión del déspota Mohammed arrecia de forma sanguinaria es cuando se hace más patente la insoportable levedad política de Zapatero y los desatinados consejos de su escudero Moratinos en el Magreb y aledaños. La ministrini, por su parte, ni sabe ni contesta. Y cuando sale a intentar recomponer la figura tras comprobar que ya no lideran ni la pancarta narcisista y alegre, se refugia en una retórica tan enlatada como carente de credibilidad. Pocas veces en los últimos tiempos España había hecho el ridículo de forma tan clara y había comparecido como cómplice de un atropello tan brutal contra el pueblo saharui como ha hecho –está haciendo- ahora. Mirando hacia otro lado y apelando a la prioridad de nuestras relaciones diplomáticas como coartada de tanta omisión culposa.

En la manifestación de hoy sábado se ha escenificado un hecho insólito: en una causa como la del Sáhara han estado todos menos el PSOE, que fue, desde 1975, el partido que más trabajó por poner en el tablero político al entonces desconocido Frente Polisario. Luego en 1982, en el gobierno, no se les dio a los saharuis el reconocimiento diplomático del que sí han gozado otras legaciones de estados no reconocidos como tales. Sí se le dispensó un cierto apoyo dentro de España. Pero nada más, pues en la política internacional los saharauis ya eran los perdedores de la película, con quienes no era rentable salir en la foto ni hacer negocios. Se puede achacar oportunismo, electoralismo y lo que se quiera en la presencia de la mani de este sábado de quienes, cuando pudieron, no movieron un dedo por la causa que ahora dicen defender. Pero que la única ausencia de una protesta tan necesaria y evidente sea la del partido en el gobierno en una contestación que tiene todo el apoyo y la simpatía de la sociedad española es un tristísimo exponente de la soledad de las políticas del presidente, cada vez más perdido, sin un discurso que marque un recorrido desde la palabra al pensamiento o al destinatario. Cada vez más solo, desconcertado y zombi, después de haber traicionado todos los principios teóricamente defendidos y después de haber transitado por todos los senderos hasta enfangarse en el peor de los oportunismos y en un camino que ya no lleva a ninguna parte, pero que no le va a hacer tirar la toalla mientras pueda seguir maniobrando y utilizando todos los resortes del poder. En esta última etapa Zapatero ya ha escogido la vía que él entiende pragmática con el fin de ser reconocido en las cumbres internacionales a las que ha acudido como un mudo aislado considerado frívolo, bisoño y falto de un par de hervores. Para escoger finalmente la sumisión a los poderosos de la banca, las finanzas, la política internacional, como antes hizo con los nacionalistas y ciertos lobbies mediáticos, dejando en la estacada a aquellos a quienes se había comprometido a defender.

El quedar en la soledad más absoluta menospreciando la sanguinaria represión del país invasor contra un pueblo inerme bajo la más pragmática, cínica y amoral de la prioridad de las relaciones con Marruecos, en un momento en que los españoles esperan que el gobierno haga algo por el indefenso pueblo saharaui, nos devuelve a través del espejo la mueca de quien todo lo confiaba a la imagen, en especial a la proyección de un pedigrí telegénico, buenista y juvenil. Las nimiedades solemnes de quien hace no mucho pudo vender un halo de posmodernidad, progresismo y retrogauchismo hoy suenan más a hueco que nunca cuando trata de que sus conciudadanos entiendan que no se puede molestar al sátrapa porque el enjambre de intereses compartidos con él está por encima de unos incidentes que se han magnificado y a los que le resulta hoy muy incómodo responder. Es que no sabe cómo. Es que se ha creído lo que le soplaba al oído Moratinos. Y ahora repite unas consignas que se estrellan con la incomprensión de una opinión pública que puede recordar la profética frase de los días de vino y rosas: “El poder no me cambiará”. ¡No sólo en economía nuestro ayer audaz y hoy sumiso presidente necesitaba dos tardes!





Domingo, 14 de noviembre de 2010

Leemos el domingo en Público una noticia sobre cómo Zapatero quiere cortar debates sobre el Sáhara en el PSOE. Disciplina, pragmatismo, prohibido debatir. ¡Toma talante!

domingo, 31 de octubre de 2010

CCOO de ayer y hoy.



En la foto vemos a Javier Arenas, a la sazón ministro de Trabajo del PP, con Fernando Lazcano, secretario de enseñanza de CCOO cuando se perpetró la LOGSE



La muerte de Marcelino Camacho ha llevado de nuevo a las portadas a Comisiones Obreras, esta vez para retrotraernos a una visión histórica, casi nostálgica. Surgida en la lucha contra la dictadura, la central sindical inicialmente de inspiración comunista se ganó entre los españoles un merecido prestigio por el sacrificio, el valor y la coherencia de sus líderes, quienes de forma altruista pagaron un alto precio por el compromiso en el que creían y por una acción arriesgada y meritoria, que contribuyó, sin duda, a debilitar la legitimación del poder constituido y, por tanto, al advenimiento de las libertades democráticas.

Camacho era sustancialmente un hombre honrado, que ejercía como representante de los trabajadores, creía en la necesidad de actuar para lograr derechos, reivindicaciones, mejoras y avances en las condiciones laborales de los menos favorecidos de la sociedad. Su horizonte ideológico estaba equivocado, como ha demostrado el tiempo, pues era el paradigma marxista-leninista, cuyos resultados de miseria y opresión lo han convertido en la historia en una de las utopías reaccionarias de consecuencias más dramáticas para las poblaciones que han tenido que sufrir a esos “salvadores”. Pero su concepción del sindicalismo era de una limpieza y una coherencia envidiables. Una forma de entender el compromiso político que no concuerda con lo que luego ha sido la profesionalización de la vida pública para una buena parte de las promociones que le han sucedido.

Se ha subrayado estos días, con la habitual moda española de alcanzar el elogio unánime en las notas necrológicas, la altura de miras de Marcelino Camacho durante la transición, en la que un represaliado del régimen impuesto por los vencedores de la guerra civil tuvo la grandeza y la generosidad de contribuir al consenso democrático sin pedir un ajuste de cuentas a los que lo habían tratado de forma tan cruel e injusta por defender derechos elementales. Se ha resaltado asimismo, con razón, que activistas como Camacho contribuyeron al reconocimiento, consagrado en la Constitución, del sindicalismo libre frente al verticalismo franquista en los inicios de la democracia.

Pero muchos de los que en estas jornadas de luto y condolencia ocupan el protagonismo público como hagiógrafos de Marcelino Camacho, lo cierto es que lo jubilaron anticipadamente, lo retiraron del protagonismo político y sindical y heredaron el prestigio de las siglas CCOO para construir una empresa que se ha ido alejando paulitanemente de ideales heroicos, o simplemente, de ser representante de los trabajadores en el sistema democrático. De la épica lucha de los encarcelados del proceso 1001, fotografiados de tapadillo en los corredores de la cárcel de Carabanchel, se ha pasado a otros géneros. Si no a la picaresca, sí al menos a la novela realista.

CCOO, como otras entidades que se han transmutado, se ha convertido en una influyente burocracia. Financiada directa e indirectamente con fondos públicos, gestionada de forma antidemocrática, la central sindical que ha vivido de las rentas de la aureola heroica e izquierdosa, forma parte ya del “establishment”, tiene cuota para sus más privilegiados cuadros en bancos y cajas públicas, en las más diversas instituciones oficiales. En la práctica es una estructura que funciona como un grupo de presión movido por los intereses de sus propios dirigentes. Como mucho, de vez en cuando tiene que hacer algo para satisfacer a su clientela. Pero nada lo puede definir hoy en día como un sindicato de clase. Los parados, los más débiles, apenas han tenido en los sindicatos burocratizados la más mínima acción de defensa o de reivindicación.

La comparación de las no muy nítidas instantáneas en blanco y negro de los sindicalistas encarcelados en Carabanchel bajo la dictadura con la imagen de un orondo exsecretario general de CCOO de la capital del reino en el Consejo de Administración de CajaMadrid en el que percibe un sueldo multimillonario es la expresión gráfica más rotunda y sintética de la metamorfosis sufrida por el sindicato fundado por Camacho y otros.

Una de las perversiones del sistema democrático, cuya transición fue modélica si miramos la historia trágica de confrontaciones cainitas típicamente españolas y no tanto si comprobamos lo que se han ido corrompiendo las instituciones, ha sido la esclerotización de una clase sindical, los liberados perpetuos, que han llegado a ser, por desgracia, una casta burocrática que nada tiene que ver con su teórica función de representación de los trabajadores. CCOO, cuyo pecado original fue nacer infiltrada en el sindicato vertical franquista del que en cierta manera se contagió, es hoy ante todo una estructura de poder. Se deshizo en su momento de una dependencia histórica y sentimental con el PCE (al que está ligada sólo una minoría del sindicato) cuando comprobó a la primera de cambio, en junio de 1977, que los delirios y las ficciones de las charlas de café revolucionarias de los setenta nada tenían que ver con un futuro en el que muchos de sus cuadros ya ansiaban protagonismo y seguramente trincar. Se acercó al PSOE, donde milita una parte no desdeñable de sus cuadros sindicales, mantuvo un sorprendente idilio con Javier Arenas, ministro de Trabajo del PP, quien entendió que el franquismo sociológico a lo Solís Ruiz son sonrisas, subvenciones y tener a los gerifaltes de las organizaciones de los trabajadores bien untados para que haya paz social. Y en su pragmatismo, está dispuesto a aliarse con el mejor postor. Como ejemplo, en su vertiente de empresa inmobiliaria, mantiene una asociación de intereses con La Caixa, que no siempre es la entidad bancaria que mejores condiciones ofrece a los socios, ya clientes de la empresa sindical, no representados.

Hace ya muchos años que CCOO ha sido un sindicato especialmente nefasto en el área de la educación, un sector en el que la izquierda siempre ha presumido de tener una especial sensibilidad y respecto del cual generó unas inmensas expectativas. El protagonismo de CCOO en el alumbramiento de la LOGSE y su empecinamiento en considerar intocables todas las leyes y medidas de sus derivaciones, como la también infumable LOE, autoproclamadas pomposamente como progresistas, es un exponente de la decadencia moral de un sindicato que hoy debería formar parte del tejido regenerable de las estructuras socio-políticas españolas.

Estos días vemos a los antiguos dirigentes de CCOO de la enseñanza, los que perpetraron, en compañía de otros, la barbarie educativa, en primera fila del homenaje necrológico al fundador de su sindicato. Tras veinte años de puesta en funcionamiento, las leyes educativas que se han hecho en nombre de valores y conceptos presuntamente izquierdistas, sólo han contribuido a la dualización del sistema escolar, a la postergación de la enseñanza pública en beneficio de la privada. A la degradación académica, moral y laboral de la educación en España. Al empeoramiento hasta límites insoportables de las condiciones de trabajo de los profesores, especialmente en los niveles de enseñanza más afectados por las disparatadas reformas educativas.

Y CCOO es de las organizaciones que con más ahínco se opone a que se cambie ni una coma en un sistema de enseñanza que es, sencillamente, un desastre sin paliativos. El sindicato “de clase” por excelencia es el corazón del manifiesto NO ES VERDAD, con el que quieren que todos vivamos en la misma ficción de la que ellos desean hacer partícipes al común de los mortales. Instalados ya en la mentira oficial o en el fanatsimo ciego (algo tenía que quedar de la ideología inicial, el estalinismo), niegan que la educación haya sido el gran fiasco de la izquierda en España, cuando sin duda ha sido el mayor de todos con diferencia. Con una enseñanza primaria que ha bajado los mínimos hasta niveles lamentables. La secundaria es el gran fracaso de la pedagogía oficial, de la que CCOO es como la Joven Guardia Roja de otros tiempos sigue siendo hoy su gran bastión frente a los “reaccionarios” (otra reliquia dialéctica de la ideología de antaño), el bachillerato no es tal bachillerato. Y sin él no es viable una universidad que ya empieza a notar de forma muy seria los estragos del caos del sistema.

Pero si desde un punto de vista académico, la educación que defiende el núcleo duro de lo que es hoy un lobbie nada romántico y sí muy siniestro, mero heredero nominal de unas siglas que perdieron su pedigrí el día en que sus usufructuarios decidieron crear un grupo de poder, es un fracaso sin paliativos, desde un punto de vista social, lo que hace CCOO con la educación tiene especial delito. En los últimos años en España han descendido las oportunidades para los alumnos de origen humilde que tienen que acudir a la enseñanza pública, pues compiten en peores condiciones que antes de las reformas educativas y tienen menos posibilidades de progreso académico que con un modelo educativo selectivo. Pese a que la enseñanza sea nominalmente inclusiva y no segregadora, lo cierto es que hay un porcentaje demasiado amplio de estudiantes a los que el sistema no les permite ni hacer una formación profesional que les daría una oportunidad laboral ni cursar unas enseñanzas acordes con sus necesidades. El sistema alumbrado, entre otros, por CCOO, genera más segregación y más fracaso. Seguir defendiéndolo desde las posiciones teórica o presuntamente izquierdistas es simplemente impresentable. Y los actuales burócratas de CCOO no van a aceptar su responsabilidad en los graves errores cometidos, pues fueron muchos de ellos los que pusieron en marcha el juguete diabólico educativo que tanto daño ha hecho. Y tendrían que dar paso a otros dirigentes, a otras estructuras. No lo van a hacer. Viven de eso. Son profesionales.

CCOO es hoy una empresa, una empresa subvencionada, que, como tantas cosas, pagamos todos los contribuyentes. Una sutil forma de cuota sindical obligatoria, como la que había en tiempos del caudillo. CCOO es una empresa que se debe a los intereses de sus directivos, concibe a sus teóricos representados como clientes, ha perdido los perfiles ideológicos quizá arcaicos para adaptarse a unos tiempos más amorales y posmodernos y es un eslabón más de un sistema político que sólo en lo nominal es democrático y deja graves vacíos de representación para que los ciudadanos defiendan sus derechos, intereses y aspiraciones. De vez en cuando los burócratas, con la ayuda de algún nostálgico y la colaboración obligada de los que están en nómina, sacan los sacrosantos y míticos símbolos del pasado a pasear, igual que pueden hacer muchos ateos que van a las procesiones de Semana Santa o ponen el árbol de Navidad cuando llegan esas entrañables y tradicionales fiestas.

A los 92 años y tras una vida intensa, Marcelino Camacho ha fallecido, gozando a título póstumo de un reconocimiento generalizado y sin duda merecido. Ahora bien, es una obviedad que lo que representó en su día su trabajo y su compromiso en antiguas y legendarias batallas ya había muerto hace muchos años.

sábado, 16 de octubre de 2010

UNA MUESTRA MÁS DE ANTISEMITISMO



En la imagen vemos a Amin al-Husseini, el influyente Gran Mufti de Jerusalén, colaborador de los nazis y persona de confianza de Adolf Hitler. Era tío de Yassir Arafat.

Entre determinados medios que dan lecciones de un presunto periodismo de izquierdas, progresista y defensor de los derechos humanos se está alcanzando un antisemitismo tan grotesco y preocupante que nada tiene que envidiar a los tiempos franquistas de la “conspiración judeomasónica”, por no mencionar las terribles persecuciones de los nazis, uno de los hitos más crueles de la historia de la infamia. Porque el antisemitismo en Europa fue cómplice del holocausto hitleriano, a veces por pasividad y otras por colaboración.
Por eso causa estupor leer en Público una idea peregrina, que, además, se nos presenta como información, como un hecho contrastado, no como opinión. El periódico la aporta como un dato curioso de un supuesto periodismo de investigación.
Al parecer, en la franja de Gaza, como en otras áreas del planeta donde rigen inveteradas costumbres que algunos sostienen que “hay que respetar”, se está registrando un incremento considerable de crímenes contra las mujeres.
La sorprendente tesis postulada por el citado medio es que la culpa del aumento de dicha violencia contra las mujeres en la franja de Gaza es responsabilidad de Israel; es la consecuencia del asedio del régimen sionista.
En un periodismo de trinchera, adoctrinador, se puede llegar a disparates tan absurdos como éste, que restan cualquier crédito a quienes se apuntan a semejantes deformaciones de la realidad para contribuir al panfleto continuo, ocultador de la dictadura implacable de Hamás en la franja de Gaza y falsificador de la historia.
Por supuesto, es patente que la idea que subyace a esa “interpretación” de lo que sí es información contrastada (la opresión contra las mujeres crece en los territorios gobernados por Hamás) carece del más mínimo fundamento y del rigor informativo exigible a un diario generalista que no pretenda ser el amarillismo más cutrón. Y los redactores del citado medio tienen que saberlo, si es que no se han impregnado de un fanatismo oligofrénico y si no quieren ser unos “hooligans”.
La endeblez de la noticia-comentario habla por sí sola. Si en otros puntos del planeta donde gobierna el fundamentalismo islámico también se ejerce esa opresión contra las mujeres, ¿no es un poco zafio y ramplón, amén de rotundamente falso, echar la culpa a un enemigo exterior –en este caso los judíos- de un problema interno ante el que buena parte de los biempensantes mira hacia otro lado?
¿No habrá que plantearse que la primera solidaridad con la población que vive en la franja de Gaza sería ayudarles a liberarse de las consecuencias que un fundamentalismo religioso tan brutal, próximo a la barbarie, inflige a todos sus habitantes, especialmente a las mujeres, a las que atropella de forma inmisericorde? ¿O es que les importa un pimiento lo que está sufriendo la gente en esa zona y lo único que pretenden es buscar una excusa para arremeter contra Israel para seguir fomentando el odio irracional contra los judíos?

jueves, 30 de septiembre de 2010

LA DERECHA QUE BAJABA LOS IMPUESTOS



Para los que tenemos la suerte o la desgracia de vivir en Madrid es maravilloso comprobar cómo la derecha gobernante, que tanto habla de bajar los impuestos, sube despiadamente la presión fiscal. Algunos acabamos de recibir una "tasa de basuras", que es un porcentaje del valor catastral de tu vivienda, lo que supone, de hecho, un encarecimiento del IBI de más de un 25%.

El alcalde Ruiz Gallardón, bendecido por unos y por otros como uno de los líderes con futuro, no ha cesado de despilfarrar en despachos, altos cargos y obras faraónicas. Y ahora nos pasa la factura a los que no tenemos escapatoria. Todo un ejemplo del PP de coherencia, ahorro y compasión por el sufrido contribuyente.