domingo, 10 de febrero de 2013

VUELVE EL HOMBRE




Vuelve el hombre


 Parece que vuelve el hombre que a través de su verbo florido y su mente preclara e iluminada ayudó a formar una pinza con José María Aznar y Pedro J. para que la derecha volviera al poder en España, el hombre que brindó su apoyo al proabertzale Madrazo en Izquierda Unida del País Vasco, el hombre que dividía maniquea y ramplonamente la vida política española en dos orillas, el único dirigente comunista que dio su espaldarazo al serbio Milosevitcz en su limpieza étnica en la antigua Yugoslavia, el orador engolado y autocomplaciente de los mítines cursis, de didáctica de primera enseñanza, grandilocuentes y sectarios, agorero de desgracias miles, apocalíptico por antonomasia, estalinista hasta las cachas, visionario, dogmático e infalible, ese hiperbólico andaluz que tanta falta nos hacía para que el ruedo ibérico se animara en estos tiempos de depresión, desconfianza y descreimiento.

 Julio Anguita ataca de nuevo. La prensa anuncia su vuelta a los ruedos. Pronto volveremos con más diversiones. Si hubiera que pasar al cine o al tebeo las hazañas y gestas de tan inefable personaje, nadie mejor que Francisco Ibáñez, el creador de Mortadelo y Filemón y Pepe Gotera y Otilio, para retratar a un líder que hasta en el esperpento sería demasiado literario.

Como decía el Guerra, en lugar de lograr un sorpasso, se llevó un tortaso. El profeta Anguita ya nos había predicho todas las desgracias que ahora sufrimos. Y parece decidido a salvar España. Por salvadores que no quede en nuestra historia. Pero Anguita, otro muerto viviente, corresponsable también en cierta forma del sistema partitocrático de una casta parasitaria desacreditada, tendría que explicarnos qué ingredientes nuevos y no caducados nos va a aportar al debate político en un momento en el que lo que está en cuestión es la sostenibilidad del modelo de Estado de bienestar socialdemócrata en el que el insigne prohombre cordobés nunca creyó. ¿Propone alguna alternativa bananera para España, al estilo de Chaves o los hermanos Castro? De hecho, en una entrevista televisiva, él rechaza el término de “clase política”. ¿Por qué será?

 Ante el avance insoportable de la dictadura del capital y el anquilosamiento de una clase política plena de privilegios obscenos y alejada de la gente, hacen falta buenas cabezas, iniciativas inteligentes y resultados tangibles que luchen eficazmente contra el desmantelamiento de los derechos sociales, la exclusión y el sometimiento a los dictados de la oligarquía financiera y de los políticos trincones.

En suma, la construcción de una democracia, real, como dicen los eslóganes de los que están, no sabemos en qué orilla, pero sí fuera de Tangentópolis. Concepto este, el de democracia, que nunca ha formado parte ni de la praxis ni de la axiología de ese profesor cordobés que, por cierto, desde 1979 hasta su jubilación, sólo dio un año de clase, pese a no considerarse miembro de la clase política. No olvidemos que, además, aplaudió en su día la LOGSE y jamás ha reconocido el daño que esta ley le hizo a la escuela pública.

1 comentario:

  1. Pillará cacho, no lo dudes: es conocido y lanza críticas y propuestas que cualquiera aplaudiría (cosa no difícil hoy), aunque luego tenga la habilidad de ocultar lo que le conviene. Encima, si se envuelve en la bandera repubicana, ya...

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